ampollas de kinesiologia

Test de Intolerancias alimentarias con Kinesiología

¿Tienes molestias digestivas? ¿Sospechas que hay alimentos que no te sientan bien,
pero no sabes cómo identificar cuáles? Muchas personas llegan a consulta después de
haber hecho cambios en la dieta por intuición, haber leído listas de alimentos “malos” o
incluso haber probado test de intolerancias, sin obtener resultados claros o sostenibles.
En estos casos, el test kinesiológico de alimentos es una herramienta funcional que
puede ayudar, pero antes es importante entender bien cuándo tiene sentido hacerlo, y sobre todo, en qué contexto clínico.

¿Qué es el test kinesiológico de alimentos?

Este test no es un análisis de sangre ni una prueba de laboratorio. Se basa en la
respuesta neuromuscular del cuerpo cuando entra en contacto con la frecuencia de una
substancia, en este caso un alimento.
Este Test no detecta “intolerancias” en sentido médico, sino desequilibrios funcionales:
es decir, qué alimentos pueden estar interfiriendo actualmente en tu sistema digestivo,
inmunológico y energético.

¿Qué lo hace útil?

    • Tiene en cuenta el estado actual de tu organismo, no solo datos fijos de laboratorio.
    • Permite detectar reacciones combinadas, que no aparecen cuando se analiza

cada sustancia por separado.

    • Considera la cantidad y el efecto acumulativo, no solo la presencia o ausencia.
    • No necesita que hayas ingerido el alimento para evaluarlo.
    • Ayuda a personalizar la dieta con un enfoque terapéutico, flexible y adaptable a lo
      largo del tratamiento.

Este tipo de test es especialmente útil cuando hay múltiples síntomas (digestivos,
neurológicos, cutáneos, inmunológicos…) y no se ha encontrado una causa clara.

¿por dónde empezar?

Antes de hacer el test de alimentos, siempre recomiendo comenzar por una primera
visita de Salud Integrativa.

En esta sesión evaluaremos:

      • Tus síntomas digestivos y otros desequilibrios relacionados.
      • Posibles alteraciones de la microbiota, permeabilidad intestinal, histaminosis o
        inflamación de bajo grado.
      • Tu estilo de vida, tus hábitos y tu historia clínica completa.

Con esta información, es mucho más fácil decidir si tiene sentido hacer el test y, en caso afirmativo, interpretar bien los resultados para que sean realmente útiles en el
tratamiento.

⚠ Ninguna analítica ni test tiene sentido sin un contexto. Un mismo resultado
puede significar cosas diferentes en cada persona.

¿Podré volver a comer esos alimentos que me sientan
mal?

Sí. Es importante entender que muchas “intolerancias” son reversibles. Si hay una
inflamación intestinal activa, una disbiosis o un intestino permeable, el cuerpo puede
reaccionar a alimentos que no son el verdadero problema, sino simplemente una gota
más en un vaso que ya está lleno.
Con una alimentación adecuada, tratamiento digestivo y medidas específicas, la
tolerancia se puede recuperar. Muchos alimentos que hoy sientan mal pueden
reintroducirse más adelante sin generar síntomas.
👉 Este test no busca prohibir alimentos, sino entender cómo ayudar a tu cuerpo a
tolerarlos de nuevo.

¿Quieres saber más sobre otros tests de alimentos?

Actualmente existen distintas pruebas clínicas que pueden aportar información útil, pero
ninguna ofrece una visión completa por sí sola. Aquí te resumo las más frecuentes:
1. Intolerancia a la lactosa, fructosa y sorbitol (test de aliento)

        • Detectan fermentaciones anómalas causadas por la microbiota.
        • Útiles para síntomas como gases, hinchazón, estreñimiento o diarrea.
        • Limitación: solo analizan sustancias concretas y no siempre se correlacionan con
          los síntomas.

2. Test de intolerancias alimentarias (IgG en sangre)

        • Miden anticuerpos IgG4 frente a alimentos comunes.
        • Indican exposición o reactividad retardada.
        • Limitación: la presencia de IgG no siempre implica una reactividad aumentada.
          Puede ser una muestra de tolerancia.
        • En personas que sufren problemas digestivos desde hace mucho tiempo, puede
          aparecer intolerancia a muchos alimentos, ello genera dietas restrictivas, sin demasiada mejoría.

3. Celiaquía (IgA/IgG + genética)

        • Diagnostica la enfermedad celíaca.
        • Limitación: muchas personas tienen sensibilidad al gluten sin ser celíacas, pero
          con síntomas reales.

4. HANA (hipersensibilidad alimentaria no alérgica) e histaminosis

  • No están mediadas por IgE o IgG, sino por una respuesta inflamatoria (como
    liberación de histamina).
  • Suelen generar síntomas variados: migrañas, fatiga, urticaria, digestiones pesadas,
    dolor lumbar…
  • Requieren evaluación clínica individualizada y una mirada integrativa.

5. Alergias alimentarias clásicas (IgE)

  • Reacciones inmediatas: urticaria, picor, edema o anafilaxia.
  • Son menos frecuentes, pero suelen estar bien identificadas.
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